Una madre silenciada: la búsqueda de Natalia Buitrago terminó en el asesinato de Claribel Moreno
El asesinato de Claribel Moreno en Jamundí, Valle del Cauca, el 13 de mayo de 2026, puso de manifiesto la inoperancia institucional y la vulnerabilidad de quienes buscan a personas desaparecidas e...
El asesinato de Claribel Moreno en Jamundí, Valle del Cauca, el 13 de mayo de 2026, puso de manifiesto la inoperancia institucional y la vulnerabilidad de quienes buscan a personas desaparecidas en Colombia.
Moreno dedicó los últimos años de su vida a buscar a su hija Natalia Buitrago, desaparecida en Cartagena desde agosto de 2021. Su caso, expuesto en el pódcast Más Allá del Silencio conducido por Rafael Poveda, reavivó el debate sobre la negligencia estatal, la impunidad y la violencia de género.
Una búsqueda que terminó en tragediaClaribel Moreno inició una intensa búsqueda tras la desaparición de su hija Natalia Buitrago, que fue vista por última vez el 18 de agosto de 2021 en Cartagena, donde había viajado para celebrar su cumpleaños número 22.
De acuerdo con el relato presentado en el pódcast, Moreno participó en marchas y realizó denuncias públicas para exigir respuestas. Esta madre se convirtió en vocera y referente para otras familias que enfrentan desapariciones similares.
La tragedia volvió a golpear a la familia cuando Claribel fue atacada mientras se dirigía a su finca en Jamundí. Recibió cuatro impactos de bala por la espalda y su hijo menor, que circulaba detrás de ella, halló su cuerpo. El hecho dejó al descubierto la vulnerabilidad a la que se exponen quienes insisten en buscar justicia.
El testimonio de Paola Buitrago: exilio y miedoEn diálogo con Más Allá del Silencio, Paola Buitrago, hija de Claribel y hermana de Natalia, relató desde el exilio el temor y el sufrimiento que la han acompañado desde el atentado sicarial que sufrió en 2023.
“Yo sentía que algo iba a pasarme porque ayudaba a mi madre en la investigación”, declaró. Paola logró sobrevivir al ataque y, tras denunciar, decidió abandonar el país junto a su hija. “El sueño mío era que se hiciera justicia y escucharan a mi madre”, expresó en el pódcast.
Su testimonio resalta el impacto devastador que los casos de desaparición forzada tienen sobre las familias. “Mi madre dejó de vivir su vida, murió completamente dedicada a la búsqueda de Natalia”, afirmó.
Obstáculos y negligencia en la investigaciónLa abogada Ana Juliet Velázquez, representante de la familia, denunció ante Más Allá del Silencio la inoperancia de la Fiscalía Séptima de Cartagena. “Desde el apoderamiento de víctimas se han elevado varias solicitudes, pero la Fiscalía ha respondido de manera poco efectiva”, sostuvo Velázquez.
Entre las irregularidades señaladas se encuentra la falta de avance en diligencias básicas, como la verificación de celdas de ubicación de teléfonos y el análisis de pruebas documentales.
Velázquez detalló una respuesta recibida por parte de la fiscal encargada que, sobre la base de prejuicios, sugirió que Natalia “posiblemente ejercía la prostitución”, comentario que la abogada calificó como una revictimización. La familia insistió en que, incluso si ese fuera el caso, el Estado debe garantizar los derechos de todas las mujeres desaparecidas.
La abogada también subrayó la existencia de pruebas documentales y testimoniales que no fueron consideradas debidamente. “Si existen testigos que afirman que la última persona vista con Natalia fue su pareja, esto constituye un indicio relevante”, indicó Velázquez. Hasta la fecha, el proceso no ha mostrado avances significativos.
Contradicciones y sospechas sobre la exparejaEl caso de Natalia Buitrago involucra a su expareja, Hernán Darío Jiménez, que ofreció versiones contradictorias sobre los hechos. Según la familia, la investigación privada reveló que Jiménez viajó en la fecha de la desaparición de Natalia y adquirió un vuelo de Cartagena a Bogotá con la tarjeta de crédito de su hermana.
“¿Por qué, habiendo pruebas y testigos, nunca escucharon a mi mamá ni avanzó la investigación?”, cuestionó Paola Buitrago.
Jiménez, entrevistado en el mismo pódcast, negó cualquier implicación y sostuvo que nunca viajó a Cartagena con la víctima. “Nunca le hice daño a Natalia”, afirmó. Este tipo de declaraciones alimentaron la indignación de la familia, que insiste en la existencia de pruebas suficientes para profundizar en la investigación.
Hipótesis de trata y explotación: la denuncia feministaLa activista y periodista Isabela Vargas se unió a la causa de Claribel a través de colectivos feministas. Durante el pódcast, Vargas expuso la precariedad institucional y la falta de un observatorio de feminicidios en Colombia.
“El Estado nos tiene desprotegidas. Muchas mujeres son víctimas de desapariciones o trata con fines de explotación y sus casos se normalizan”, advirtió Vargas.
Claribel Moreno sostenía la hipótesis de que su hija pudo haber sido víctima de una red de trata. Según testimonios presentados en el programa, existían indicios de que Natalia Buitrago pudo haber salido del país, aunque no se han presentado pruebas concluyentes. Datos mencionados en el pódcast indican que, en 2025, el 76% de víctimas de trata con fines de explotación estaban vinculadas a redes de explotación sexual.
La historia de Claribel Moreno refleja el desgaste emocional y físico al que se enfrentó en la búsqueda de su hija. “Voy a buscar a mi hija hasta donde Dios me lo permita”, decía. La falta de avances y la ausencia de respuestas institucionales la llevaron a convertirse en investigadora y vocera. “No es posible que mi madre haya tenido que perder la vida solo por querer saber qué pasó con mi hermana”, lamentó Paola Buitrago.
Hasta la fecha, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el asesinato de Claribel Moreno ni sobre el paradero de Natalia Buitrago.