Vivió once años de quimioterapia por un cáncer que nunca tuvo: “Pasé por todo este tratamiento sin ningún motivo”
Becky Jones tenía 21 años cuando le dijeron que moriría en meses. Durante once años hizo quimioterapia, perdió su carrera, evitó reuniones familiares y vivió bajo la amenaza constante de que...
Becky Jones tenía 21 años cuando le dijeron que moriría en meses. Durante once años hizo quimioterapia, perdió su carrera, evitó reuniones familiares y vivió bajo la amenaza constante de que, si suspendía el tratamiento, no sobreviviría. En mayo de 2025, una revisión independiente reveló que jamás tuvo cáncer.
Según informó la BBC, la mujer —hoy de 34 años y madre de dos hijos— fue diagnosticada en 2012 con un glioblastoma de grado cuatro, una de las formas más agresivas de tumor cerebral, por el profesor Ian Brown, consultor del Hospital Universitario de Coventry, en Inglaterra. La verdad emergió solo cuando su equipo legal encargó un análisis externo: lo que los médicos interpretaron como un tumor era, en realidad, una desmielinización tumefactiva, una inflamación cerebral tratable con corticosteroides.
Brown diagnosticó a la paciente antes de recibir los resultados de la biopsiaEl caso tomó forma en 2012, cuando Jones trabajaba como operadora de cámaras de seguridad en el estadio del Coventry City. Poco después de conocer a su pareja, comenzó a sufrir migrañas severas y buscó atención médica. Se sometió a una biopsia cerebral realizada por un neurocirujano privado, pero el consultor la diagnosticó con glioblastoma antes de que los resultados estuvieran disponibles.
A partir de ese momento, la paciente recibió temozolomida (TMZ), un fármaco que las guías clínicas recomiendan administrar en seis ciclos durante seis meses. Brown le prescribió el tratamiento de forma indefinida. Cuando cuestionó estudios de imagen que no mostraban evidencia del tumor, el médico respondió que la masa no era “visible a simple vista”. La afectada relató años de náuseas constantes, dolores estomacales, úlceras bucales y fatiga permanente. El fármaco también le restringió la licencia de conducir y la apartó de la vida social y profesional.
Más de 40 pacientes demandan al NHS por tratamientos prolongados e innecesariosEn 2024, Jones recibió una llamada inesperada: le comunicaban que su terapia se suspendía, sin ninguna explicación. Solo le dijeron que Brown se había jubilado. “No sabía qué hacer, adónde acudir, con quién hablar, porque no tuve ningún apoyo del hospital durante ese tiempo”, declaró la mujer a la BBC.
Su equipo legal contrató a neurocirujanos y radiólogos independientes para revisar sus estudios. En mayo de 2025, el dictamen fue contundente: nunca tuvo cáncer cerebral, sino la afección inflamatoria que los neurólogos tratan habitualmente con corticosteroides. “Nunca tuve un tumor cerebral. Me diagnosticaron mal y pasé por todo este tratamiento durante la mayor parte de mi vida adulta, sin ningún motivo”, expresó Jones. La mujer es una de las más de 40 personas que iniciaron acciones legales contra el NHS Trust de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire (UHCW) por terapias oncológicas prolongadas o injustificadas.
La revisión del Real Colegio de Médicos encontró una “traición a la confianza del paciente”Los hallazgos preliminares de una auditoría del Real Colegio de Médicos (RCP) del Reino Unido —que identificó al consultor como “Dr. Y” sin nombrarlo— concluyeron que, de 20 casos analizados, 15 resultaron “insatisfactorios en general”. El documento detectó “escasa evidencia” del registro y comprensión de los riesgos del medicamento, “curiosidad clínica insuficiente” en varios expedientes y falta de trabajo multidisciplinario, lo que permitió que errores diagnósticos persistieran durante años.
El organismo determinó que los pacientes recibieron de forma rutinaria cursos prolongados de TMZ “con poca o ninguna prueba de beneficio”, y catalogó las fallas del personal como una “traición a la confianza de los pacientes”. La auditoría también cuestionó por qué los equipos de oncología farmacéutica no objetaron la administración continua del fármaco durante entre 10 y 15 años. Otro afectado por el accionar de Brown desarrolló leucemia tras recibir 100 ciclos innecesarios.
El UHCW señaló que todos los pacientes involucrados fueron evaluados por médicos de alto rango, con “planes de atención adecuados”, y que adoptó medidas para garantizar “una supervisión más rigurosa” de la prescripción de TMZ. Fiona Tinsley, socia del estudio jurídico Brabners y representante de varios demandantes, describió el momento en que Jones conoció la verdad: “Cuando nos enteramos, todos teníamos lágrimas en los ojos”.