Yadhira Anchante y su inspiradora charla con la Sub 17 de Perú: las enseñanzas que le dejaron Estados Unidos, Italia y Grecia
A poco más de un mes del inicio del ...
A poco más de un mes del inicio del Mundial Sub 17 de vóley, la selección peruana de la categoría recibió una visita especial. Yadhira Anchante se reunió con las jóvenes voleibolistas en la Videna y compartió detalles del camino que recorrió hasta consolidarse como una de las referentes del equipo nacional.
Durante el encuentro, la armadora de 23 años motivó a las integrantes del combinado juvenil a salir de su zona de confort, asumir nuevos desafíos y aprovechar cada oportunidad de aprendizaje, tanto dentro como fuera de la cancha.
“Qué lindo es ver las categorías base de nuevo, porque me acuerdo que cuando yo estaba también en selección y tenía su edad, veía a las de mayores y me encantaba poder charlar con ellas, aunque no hayamos tenido tantas oportunidades. Me parece súper lindo que el profe Marcello (Bencardino) esté haciendo que podamos venir a hablar con ustedes y que sepan nuestra historia”, comentó Anchante.
En la charla, Yadhira recordó sus inicios en el vóley y cómo llegó a ocupar la posición que hoy desempeña en la selección absoluta. La jugadora contó que comenzó en Túpac Amaru, donde, al igual que muchas jóvenes, probó diferentes roles antes de especializarse como levantadora.
“Yo empecé en Túpac y empezamos todas las jugadoras haciendo todas las posiciones. Todas jugábamos de atacantes, armadoras, defendíamos. Hasta que un día llegó el profe diciendo que quería escoger a las armadoras y nadie quería serlo al principio. Todas queríamos ser atacantes”, relató.
La peruana explicó que el entrenador terminó eligiéndola junto a una de sus mejores amigas para asumir esa responsabilidad. “Cuando preguntó quién quería ser armadora, nadie alzó la mano, nadie se movió y él escogió. Me escogió a mí y a mi mejor amiga y pues yo dije: ‘Bueno, me tocó’”, recordó entre risas.
A partir de ese momento, Anchante empezó un proceso de formación especial para dominar la posición. “El profe nos entrenaba todos los días. Íbamos una hora antes y nos quedábamos una hora después para hacer nuestras repeticiones como armadoras”, contó. Sin embargo, durante sus etapas en las categorías Sub 17, Sub 19 e incluso en mayores, mantuvo la posibilidad de atacar, una faceta que también disfrutaba dentro del juego.
El salto al extranjero que cambió su carreraLa armadora nacional explicó que su evolución dio un giro cuando decidió salir del país y probar nuevas experiencias en el extranjero. Su primera parada fue Estados Unidos, donde asegura que encontró una nueva perspectiva del vóley y de la vida.
“Una vez que me fui a Estados Unidos, ya me dediqué netamente a ser armadora y fui evolucionando un poco más. Estados Unidos me abrió mucho la mente, fue muy lindo. El cambio que tuve y la experiencia deportiva y personal fueron increíbles”, señaló.
Luego llegó la oportunidad de jugar en Italia, una de las ligas más competitivas del mundo, donde pudo compartir cancha con grandes figuras internacionales. “Fue una experiencia muy linda estar ahí contra las mejores jugadoras del mundo. Ver a Gabi, ver a Egonu, estar ahí parada y tener incluso el chance de poder entrar al campo fue muy lindo”, comentó.
Actualmente, Anchante continúa su carrera en Grecia, donde viene sumando más minutos y buscando seguir desarrollándose como jugadora. “Ahora estoy en Grecia y estoy teniendo más tiempo de juego, desarrollándome más como jugadora”, afirmó.
Un mensaje para las nuevas generacionesFinalmente, la armadora peruana destacó la importancia de atreverse a buscar nuevos retos y explicó cómo salir del país le permitió crecer no solo como deportista, sino también como persona.
“Cada una puede tomar su propia decisión, pero la decisión mía de irme afuera me abrió mucho la mente y creo que eso cada día me hace superarme más como jugadora y también como persona, porque aprendes a ser más independiente”, sostuvo.
Anchante reconoció que estar lejos de la familia no es sencillo, pero aseguró que la experiencia vale la pena cuando existe la oportunidad de perseguir los objetivos personales.
“Obviamente, es difícil estar lejos de tu familia, pero a nivel personal me hizo crecer mucho. Me da una satisfacción muy linda poder hacer lo que me gusta y tratar de hacerlo al más alto nivel”, concluyó.